El costo oculto de los datos en una migración a la nube

Cuando una organización prepara el presupuesto de una iniciativa cloud, gran parte del análisis suele concentrarse en la infraestructura destino: capacidad de cómputo, almacenamiento, servicios administrados, licenciamiento y consumo estimado.

Pero existe otra parte de la ecuación que puede crecer silenciosamente durante la transición:

el costo de seguir administrando los datos con las mismas prácticas utilizadas antes de llegar a la nube.

Grandes volúmenes de información que deben trasladarse, infraestructura anterior que permanece activa durante más tiempo del previsto, múltiples copias para desarrollo y pruebas, almacenamiento adicional y equipos esperando un ambiente disponible pueden incrementar el costo real de una modernización.

Como explicamos en nuestro análisis sobre los retos de los datos durante una migración a la nube, la infraestructura puede avanzar rápidamente mientras la capa de datos se convierte en una fuente de fricción.

En este artículo nos concentraremos en otra pregunta:

¿Cuánto cuesta esa fricción?

El costo de la transición no termina en la factura cloud

Una migración empresarial rara vez implica apagar la infraestructura anterior el mismo día en que comienza a utilizarse la nueva.

Durante un periodo pueden convivir simultáneamente recursos on-premise y cloud.

La operación continúa.

Los equipos siguen trabajando.

Las aplicaciones necesitan validarse.

Los datos deben mantenerse disponibles.

Y mientras la organización no pueda retirar los sistemas anteriores, continúa existiendo un costo asociado a ellos.

Eso significa que el costo total de la transición no depende únicamente de cuánto cuesta la nueva plataforma.

También depende de cuánto tiempo será necesario mantener funcionando ambas infraestructuras.

Si los problemas relacionados con los datos prolongan esa etapa, la organización puede terminar pagando durante más tiempo por:

  • infraestructura legacy;
  • capacidad cloud ya contratada;
  • almacenamiento en ambos ambientes;
  • equipos responsables de mantener las dos plataformas;
  • ambientes temporales de migración y validación;
  • procesos adicionales de operación y soporte.

La duración del proyecto se convierte entonces también en una variable financiera.

Cada semana adicional de convivencia puede retrasar el momento en que la organización comienza realmente a capturar los beneficios económicos de la nueva arquitectura.

Cuando la transición se prolonga, la organización puede terminar manteniendo al mismo tiempo infraestructura legacy y recursos cloud, aumentando el costo total del proyecto.

Mover más datos también significa consumir más recursos

Los grandes volúmenes de información introducen otro componente de costo.

Durante una transición pueden ser necesarios distintos movimientos y actualizaciones de datos para mantener disponibles los ambientes que participan en el proyecto.

Cuanto mayor sea la cantidad de información que tenga que transportarse repetidamente, mayor será también el consumo asociado a red, almacenamiento, ventanas operativas y trabajo de los equipos responsables.

Por eso una estrategia moderna de datos busca evitar movimientos innecesarios.

Después de una transferencia inicial, existen modelos que permiten mantener información actualizada trasladando únicamente los cambios que se producen en la fuente, en lugar de volver a mover continuamente el conjunto completo.

No profundizaremos aquí en este modelo, porque forma parte de la arquitectura de datos de una migración y lo abordaremos específicamente dentro de esta serie.

Lo importante desde el punto de vista económico es entender el principio:

cada operación de datos que puede evitarse, reducirse o automatizarse elimina fricción del proyecto y puede disminuir recursos consumidos durante la transición.

El problema no es una copia. Son todas las copias que vienen después.

El costo de los datos no está solo en la base productiva: cada copia adicional para desarrollo, QA, UAT o pruebas puede incrementar almacenamiento, operación y complejidad.

 

Una base de datos productiva rara vez permanece como una única base.

En una organización empresarial, diferentes equipos pueden necesitar información para:

  • desarrollo;
  • QA;
  • UAT;
  • pruebas de integración;
  • validaciones de migración;
  • capacitación;
  • proyectos paralelos.

Si cada necesidad se resuelve mediante una nueva copia física completa, el volumen total almacenado puede crecer rápidamente.

Imaginemos una base productiva de gran tamaño.

Desarrollo solicita una copia.

QA necesita otra.

UAT requiere una adicional.

La migración necesita dos ambientes temporales.

Otro equipo solicita un entorno independiente.

La facilidad para crear infraestructura cloud puede hacer que esta proliferación pase desapercibida al principio.

Pero cada nuevo ambiente puede implicar más almacenamiento, más operaciones de actualización y más recursos que administrar.

Por eso, al estimar costos cloud, conviene hacer una pregunta diferente:

¿Cuántas veces tendremos que duplicar nuestros datos para que los equipos puedan trabajar?

El costo no se encuentra solamente en el tamaño de la base productiva.

También está en todas las copias que se generan alrededor de ella.

Crear infraestructura rápido no significa tener un ambiente listo para trabajar

Una de las grandes ventajas de cloud es la posibilidad de aprovisionar infraestructura rápidamente.

Crear un servidor o habilitar capacidad adicional puede ser cuestión de minutos.

Pero existe una diferencia importante entre disponer de infraestructura y disponer de un ambiente realmente utilizable.

Para que desarrollo o QA puedan comenzar a trabajar, normalmente también necesitan datos.

Y si obtenerlos implica:

solicitar una copia → generar un respaldo → trasladarlo → restaurarlo → configurarlo → validarlo

la infraestructura puede estar lista mucho antes que la información.

La organización termina entonces pagando por recursos que existen, pero que todavía no están generando el valor esperado.

Esto crea una paradoja frecuente en procesos de modernización:

La infraestructura está disponible bajo demanda, pero los datos no.

Desde una perspectiva de TCO, esa diferencia importa porque el costo de cloud no debería analizarse únicamente como capacidad contratada.

También debe considerarse qué tan rápido esa capacidad puede convertirse en un ambiente productivo para los equipos que la necesitan.

Un solo ambiente de pruebas también tiene un costo

Otra fuente de costo no aparece directamente en una factura de almacenamiento.

Aparece en el calendario.

En aplicaciones empresariales complejas, distintos módulos, integraciones y procesos deben validarse antes de liberar la nueva plataforma.

Si varios equipos dependen del mismo ambiente de datos, las pruebas pueden terminar ejecutándose de forma secuencial.

Equipo A prueba.

Después Equipo B.

Después Equipo C.

Mientras un equipo utiliza el ambiente, los demás esperan.

En proyectos reales de modernización, NETI ha encontrado precisamente este tipo de escenario: la nueva infraestructura puede estar disponible, pero la limitada disponibilidad de ambientes con datos se convierte en el siguiente cuello de botella.

Cuando distintos equipos pueden disponer de ambientes independientes, las validaciones pueden realizarse en paralelo.

Equipo A + Equipo B + Equipo C

El impacto no debe medirse solamente como productividad de QA.

Reducir el tiempo necesario para validar una plataforma también puede ayudar a adelantar:

  • la liberación de aplicaciones;
  • el cierre de etapas del proyecto;
  • la migración de nuevas unidades;
  • el retiro de infraestructura anterior.

En otras palabras:

el tiempo de pruebas también forma parte del costo de la transición.

De multiplicar almacenamiento a aprovisionar ambientes

La pregunta tradicional suele ser:

“¿Cómo hacemos otra copia de la base?”

Pero existe otra manera de plantear el problema:

“¿Cómo habilitamos otro ambiente para que este equipo pueda trabajar?”

No son exactamente la misma pregunta.

La virtualización de datos permite desacoplar, en determinados escenarios, la creación de nuevos ambientes de la necesidad de mantener una copia física completa e independiente para cada uno.

Los diferentes equipos pueden trabajar sobre ambientes utilizables y aislados, mientras el modelo subyacente aprovecha datos compartidos y administra de manera eficiente los cambios particulares de cada entorno.

Desde el punto de vista económico, esto modifica una relación importante:

más ambientes no tienen que significar necesariamente la misma multiplicación de almacenamiento.

Y en una estrategia cloud, donde los equipos pueden demandar nuevos entornos constantemente, esa diferencia puede convertirse en un elemento relevante del costo total de propiedad.

La proliferación de datos también aumenta el costo de gobernarlos

Existe además una dimensión que no debería separarse del análisis financiero: la seguridad.

Cada nueva copia de información puede convertirse en otro ambiente que necesita ser administrado.

Eso implica controlar:

  • quién puede acceder;
  • qué información contiene;
  • cuánto tiempo debe conservarse;
  • cómo será actualizada;
  • cuándo debe eliminarse;
  • qué datos sensibles requieren protección.

Cuando información proveniente de producción llega a desarrollo, QA o UAT, también puede contener datos personales, financieros o confidenciales.

La proliferación de copias aumenta entonces no solamente almacenamiento, sino también la superficie que la organización tiene que proteger y gobernar.

Reducir copias innecesarias y proteger los datos antes de entregarlos a ambientes no productivos puede ayudar a simplificar esa operación.

Este punto resulta especialmente relevante para organizaciones de sectores regulados, donde el costo de administrar datos no puede separarse del costo de protegerlos correctamente.

El TCO cloud también debería medir el tiempo

Cuando se calcula el costo total de propiedad de una estrategia cloud, es natural considerar variables como:

  • cómputo;
  • almacenamiento;
  • licenciamiento;
  • transferencia de datos;
  • operación;
  • servicios administrados.

Pero también conviene incorporar preguntas relacionadas con la velocidad de la transformación:

  • ¿Cuánto tiempo coexistirán infraestructura legacy y cloud?
  • ¿Cuántas copias completas necesitaremos mantener?
  • ¿Cuánto tardará un equipo en recibir los datos que necesita?
  • ¿Cuántos ambientes de prueba podrán operar simultáneamente?
  • ¿Cuánto tiempo dedicará el personal a crear y actualizar copias?
  • ¿Cuándo podremos retirar realmente la infraestructura anterior?

Estas variables ayudan a entender que el costo de los datos no se mide únicamente en gigabytes o terabytes.

También aparece en las horas de operación, en las esperas de los equipos y en las semanas adicionales que necesita un proyecto para completar su transición.

¿Dónde entra Delphix?

Delphix trabaja precisamente sobre esta capa de gestión de datos.

Sus capacidades de replicación, virtualización, aprovisionamiento y protección pueden ayudar a reducir algunos de los puntos de fricción que incrementan el costo operativo durante una modernización cloud.

La virtualización permite habilitar múltiples ambientes sin depender necesariamente de una copia física completa para cada necesidad.

El aprovisionamiento facilita que los equipos tengan acceso a los datos que requieren con mayor rapidez.

La replicación ayuda a mantener información actualizada entre entornos sin tratar cada actualización como un nuevo movimiento completo del conjunto de datos.

Y el enmascaramiento permite proteger información sensible antes de utilizarla en ambientes no productivos.

El objetivo no es solamente ahorrar almacenamiento.

Es actuar sobre una ecuación mucho más amplia:

menos movimiento innecesario + menos proliferación de copias + ambientes disponibles más rápido + pruebas en paralelo + menor tiempo de transición.

Cuando estas variables se observan juntas, la gestión de datos deja de ser únicamente una decisión técnica.

Se convierte también en una decisión de TCO.

Una infraestructura nueva merece un modelo de datos nuevo

Migrar a cloud representa una oportunidad para modernizar mucho más que servidores y aplicaciones.

También permite cuestionar procesos que fueron diseñados cuando crear infraestructura requería semanas, el almacenamiento era predominantemente físico y los ciclos de desarrollo funcionaban de otra manera.

Si esas mismas prácticas se trasladan sin cambios hacia una infraestructura nueva, la organización puede terminar con:

una arquitectura moderna sostenida por un modelo antiguo de gestión de datos.

Por eso, antes de evaluar únicamente cuánto cuesta la nueva plataforma, vale la pena agregar una pregunta al business case:

¿Cuánto nos costará seguir administrando los datos como antes una vez que estemos en la nube?

El costo de una transformación cloud no depende solamente del precio de la infraestructura destino.

También depende de cuánto almacenamiento duplicamos, cuánto tiempo esperan nuestros equipos y cuánto tardamos en dejar atrás la infraestructura anterior.

Modernizar la gestión de datos puede ser una de las formas de acelerar ese momento.


¿El costo de tus datos está creciendo junto con tu estrategia cloud?

Conoce cómo la virtualización, el aprovisionamiento y la protección de datos pueden ayudar a reducir la proliferación de copias y acelerar los ambientes de desarrollo y pruebas.

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Resumen
Costos de migración a la nube: el impacto de los datos
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Costos de migración a la nube: el impacto de los datos
Descripción
Descubre cómo las copias de datos, el almacenamiento, los retrasos y la convivencia legacy-cloud pueden aumentar los costos de una migración a la nube.
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